Músicas del Mundo

 

 

 

 

 LA PORTEÑA TANGO TRÍO & EUGENIA GIORDANO

“Qué me van a hablar de Amor”

ARGENTINA

DOMINGO,  3 DE DICIEMBRE   – 19:00H

PRECIO: 12 €
VENTA DE ENTRADAS: DOS HORAS ANTES DEL ESPECTÁCULO.
VENTA ANTICIPADA: WWW.VAYAENTRADAS.COM y MACI 3 (C/ Azabachería, 16. León)

LA PORTEÑA TANGO TRÍO & EUGENIA GIORDANO uno de los grupos de Tango Argentino más importantes de la escena actual que se ha presentado en grandes escenarios de 20 países y 4 continentes, presentando hoy su tercer disco y un nuevo espectáculo:
QUE ME VAN HABLAR DE AMOR!
El espectáculo de Tango de mayor Audiencia en España en las temporadas 2016 / 17

Un repaso a la historia del género argentino por excelencia y la danza de la joven pareja revelación formada por Amira Luna y Damián Roezgas. Más las canciones de su nuevo disco homenaje al centenario del compositor Héctor Stamponi, producido por Litto Nebbia para MELOPEA DISCOS y con el auspicio cultural de la Embajada Argentina.

Bras Rodrigo
“A pause in New York”

Viernes, 8 de Diciembre  21:00 horas

Entradas en www.vayaentradas.com ; Maci 3, Calle Azabachería 16, Betty Pop, Calle Juan Madrazo, 14 y desde 2 horas antes en la taquilla del Teatro. Precio: 12 €

Aunque a priori pueda parecer un disco folk no es exactamente eso, o almenos así lo explica el padre de la criatura, el gaitero y compositor asturiano Bras Rodrigo cuando habla de su nuevo disco «A pause in New York». «Evidentemente A pause in New York tiene un sustrato folk que deriva de mi vocación por la música tradicional, pero va más allá del folk. En realidad es una exploración de nuevos espacios musicales y emocionales, siempre desde una filosofía vital y artística que yo definiría como céltica». «De alguna manera A pause in New York es un universo musical que trata de reivindicar el panceltismo como una especie de nacionalidad etérea y real al mismo tiempo. El panceltismo es una toda una cultura de fuerte identidad y de fuerte personalidad musical, y A pause es una creación que responde a esa savia a menudo ninguneada por la historia oficial y las barreras políticas y administrativas». «A pause también tiene su parte onírica, de sueño, y es en este aspecto donde adquiere matices musicales épicos, medievales, de reminiscencia de las antiguas epopeyas célticas». «A pause es una especie de Walhalla de los sonidos, un infinito discontinuum que mezcla melodías  y conceptos en una especie de caos— eso es muy celta—, que al mismo tiempo es perfectamente coherente». «En A pause está presente la geografía celta, el espíritu guerrero, la infancia, la pasión amorosa, el viaje a través de los sonidos, la ensoñación… y todo con el eterno fluir del roncón y la gaita, esa gaita asturiana que tanto juego da para la creatividad, para la indagación musical y para el refuerzo de la identidad céltica».
A pause A in New York pause in New York es una obra ecléctica, donde bebo de distintas tendencias musicales —celta, electrónica, clásica, tradicional, etc.— y donde cada tema tiene connotaciones y evocaciones diferentes al otro». «Siempre me había inquietado y seducido la historia de los indios lenapes que poblaban la isla de Manhattan antes de la llegada de los europeos…, y este disco es en cierto modo un homenaje a las sociedades indígenas americanas». «En aquel malecón es una balada pop con tintes románticos, es una especie de «revival» de los sentimientos y la situación del emigrante pero en el momento presente, en pleno siglo XXI, donde continúa siendo una realidad en muchos países celtas, incluido Asturias». «En este disco he tratado de hacer un recorrido por distintos géneros musicales desde la óptica de músico de raíces étnicas y profundamente identitarias». «A pause in New York es un viaje a las emociones que no están en los mapas geográficos, si no en nuestra mente, y sobre todo en nuestro corazón ancestral. En realidad trata de dibujar el genoma de la música con idiosincrasia, con carácter». «Sueño con que el malditismo de los gaiteros se transforme en una energía positiva que invada el mundo de la música y de la cultura. Sueño con que la gaita sea una especie de Excalibur capaz de crear una factoría infinita de sueños».
A« BRAS RO DRIGO SOBRE: «La cultura, el paisaje y las leyendas atlánticas son los mimbres que sustentan el lugar común de mi música». «Quiero que la gaita y la capacidad creativa de un gaitero trasciendan guetos musicales y fronteras artísticas. Un gaitero es un músico como lo es un pianista, un violinista o cualquier otro y no tiene por qué estar constreñido a unos ritmos concretos, a un estilo de composición o a unos cánones
preestablecidos». «La verdadera revolución de la música tradicional de base étnica es romper el encasillamiento que padecemos los músicos. La creatividad no tiene más frontera que la excelencia creativa».
«A pause in New York no deja de ser el viaje de un músico celta por sus raíces y por las de otros, fusionadas por la fuerza de la creatividad y el gusto por la música de cualquier época y geografía».En su Asturias natal, los apodos o sobrenombres son seña inequívoca de identidad y resulta que a Bras Rodrigo lo llaman «el celta». Seguro que en esta historia algo tiene que ver que Bras Rodrigo sea de Perlora, circunstancia que le hace sentir uno rgullo increíble y reivindicativo, por que no se cansa de pregonar a quien quiera escuchar lo que Perlora fue el segundo puerto ballenero más antiguo del mundo…
Siguiendo la estela del viento que sopla en la isla de Entrellusa y la memoria de los aguerridos balleneros de su tierra, este celta indomable se sintió muy pronto y demanera casi repentina seducido por el sonido de la gaita. Fue un niño sano y de marcada personalidad, como el Cantábrico que salpicó su primeros pasos, al que su abuelo Xosé llamaba Bito y él le corresponde llamándolo Bito también. Así que el pequeño Bito un buen día oyó una gaita allí cerca de su casa y dijo «güelito yo quiero tocar eso», sin saber ni siquiera lo que estaba sonando. Una mañana de hace más de 30 años Bras se levantó como siempre temprano para ir a la escuela y sería la última vez que escuchó a su abuelo Xosé —que todas las noches le contaba un cuento— decir: «Bito, de noche acabamos el cuentu, eh». La súbita y prematura muerte del abuelo Xosé dejó al pequeño celta sin fuelle para hacer sonar la gaita, que entonces era A pause in New York: E«casi más grande que él. Solo años más tarde, casi adolescente, empezó a soplar con fuerza y arrancar melodías del mágico instrumento que tan bien ha crecido en las naciones celtas. Y tanto se aplicó que el maestro Xuacu Amieva, cuando «el celta» tenía 16años, le dijo «Brasin yo ya no tengo más que enseñarte, ya estás preparado para emprender tu camino musical amigo…». Así empezaba BrasRodrigo una carrera de fondo en la que está inmenso aún ya pleno pulmón. Una carrera de fondo que lo llevó a fundar con apenas veinte años una banda de gaitas, la de Corvera. Fascinado con las bandas de gaitas de inspiración atlántica, bebió en esas fuentes para encontrar su propio espacio artístico. Y su incesante búsqueda lo llevó precisamente a tomar contacto con el Arco Atlántico que se prolonga al otro lado del oceáno, y fue como así se le apareció San Patricio, casi de forma milagrosa… Efectivamente, San Patricio y el desfile en su honor más antiguo, importante y recreado en la gran pantalla de todos los tiempos llegaron a la vida de Bras Rodrigo en el año 2005, cuando la Banda de Gaitas de Corvera desfila por primera vez por la Quinta Avenida de la ciudad de los rascacielos, convirtiéndose así en la primera banda asturiana que lo hacía. Luego vinieron los reconocimientos, llegando a ser la primera Banda de Gaitas no irlandesa distinguida en este desfile y siendo Bras Rodrigo embajador para Europa de tan insigne Parada. Precisamente de la relación estrecha con San Patricio, y como el roce hace el cariño, surgió la pasión neoyorkina de este músico, que en su último disco «A pause in New York» explora el cosmos atlántico en toda su magnitud. Pero muchas composiciones y melodías han surgido en el universo creativo de Bras Rodrigo antes de cristalizar algunas de ellas en «A pause in New York». Porque Bras Rodrigo es un músico polifacético que gestiona su vocación en varios frentes: como director de la Banda de Gaitas de Corvera, como compositor, como artista que ama el directo por encima de cualquier otra cosa y como viajero empedernido. Precisamente en su constante periplo viajero ha ido con su Banda hasta Corea, CaboVerde, República Dominicana, Malasia o China, siendo la de Corvera una de las primeras bandas de gaitas del mundo en tocar en la Gran Muralla, una de las siete Maravillas del mundo moderno. El ADN pancéltico de Bras Rodrigo lo lleva a ser inquieto,
y por ello constantemente está inmerso en nuevos proyectos artísticos y culturales. Este año 2017 ha presentado su disco «A pause in New York» en Marruecos, país al que regresará con su Banda, y también estará en Nueva York, en Perú, y por toda España. Bras Rodrigo
brasrodrigocomunicacion@gmail.com

 

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